Trasna31 January, 2007
Hoy fui a correos, rauda y veloz, a ver que paquete me esperaba allí procedente de Coruña. Y sin perder el tiempo, rasgué la caja y lo abrí: el perrito, la postal (genial genial xDDD) y un cd con nanas que estoy escuchando ahora mismo y que, oye, mano de santo. La trasna se me acaba de quedar tiesa con Over the rainbow!!!!
 
El chucho ferrolano-coruñés hace guau-guau. Me di cuenta cuando enseñándoselo a la trasna delante de todo el mundo hizo un sonido así como ay-guauguauguau. Provocando la carcajada general. Si es que no tengo remedio. Como llevaba el gorro de lana mil rayas, solo pude bajarmelo hasta la altura de los ojos, lo justo para ver sin estrellarme o estampar la trasna contra la puerta de correos.
 
En fin, gracias a esos dos mozos galeguiños, Parrulo y Gatchan y espero que recibais ese paquete que os envié hace ya ¿2 meses? o van 3… buf. Correos se estará poniendo las botas con… ejem.
 
 
 
 
La trasna con un pijama que le regaló su madriña. Aquí si que es una trasna en toda regla. Lo que estoy por cortarle el rabo al ratón. La trasna se lo come!!!!!
 
 
 
Un poema de Eneko, que junto al cuento de Niob3, pasará a formar parte del cuarto de la trasna. Precioso. No puedo decir más.
 
 
Y estos son unos leotardos, también de la madriña. Ya no saben que inventar!!! Que pechá de reir cuando se los vi puestos :D  
 
 
Caja de coñas29 January, 2007

 

 

Silvia, Ignasi, Ruth y Alex eran unos de mis compañeros cuando estudiaba Audiovisuales. Hoy me han sorprendido con un video que a mi, personalmente, me ha gustado mucho. A

hora, viendo esas imagenes, no me extrañan que quieran volver a Nueva York a estudiar… o hacer que estudiaban xDDD.

En fin… a ver para cuando otra comilona para volver a vernos!!!


Salo, tu por lo menos conoces a Alex, no??? ^^

Caja de coñas27 January, 2007

¿Alguien me puede explicar que hace mi cuñada en la tira de "humor" (ja-ja-ja ¬¬), junto con mi prima, del 20 minutos?

¿Misterios del "intenné"? ¿Quizás algún paranoico admirador secreto? ¿Habrá sido algún freakie de "gugel"?

¿Qué cona de ajos???? Grasa!!! de cerdo!!!!! Cortaba grasa de cerdo, incultos xDDDDD. En fin… que ahora a pedir autografos a la nueva urbanita-fashion.

 

Trasna23 January, 2007

Trasna y su mami    Con pocas horas de vida    Trasna con sus papis

Con el trajecito de tía Encarna     Con el trajecito de la madriña    El papi la mima

Zzzzzz    Non chores máis    Mirando fotos

Personal22 January, 2007

Es amor de padre. Y punto.

Personal19 January, 2007

 

Hoy cumple 31 años. Es el mejor, que quereis que os diga…

La trasna ya esta deseando verle para regalarle una de sus muecas. Y será el mejor regalo de su vida.

Personal16 January, 2007

y muchos besos a Alex. Y a sus hijos Belen y Adri, Iria y Asbel.

Porque hay cosas que no son justas en esta vida y esta es una de ellas. A partir de ahora les toca empezar a vivir sin ella y no será nada fácil.

Daría lo que fuese por estar hoy allí con ellos. Ahora mismo me siento impotente desde aquí y no sé muy bien que hacer.

Trasna9 January, 2007

El caso es que no podía caminar más. Sobre las 6 y pico decidimos volver a casa y "esperar" a ver que sucedía. Por supuesto no pegué ojos. Di mil vueltas, enganchaba a Pablo por donde podía y a las 8 de la mañana… regreso al hospital.

Cuando llegamos, aún estaba el mismo equipo medico (benditas las guardias de 36 horas!!!, que fuerte que fuerte ¬¬), así que no tuve que explicar nada. Me pusieron correas, patita a un lado, patita al otro, lo de siempre y… ¡¡¡guau!!! estaba dilatada a un cm!!!!!!!!!!!

La medico tuvo compasión de mi y decidió ingresarme. No se que inventarían o como se las apañarían, pero una bonita habitación con vistas a las casas pijas de la zona y tv de "mete la pasta y te enseño mi interior" (que por supuesto no utilicé, porque antes del parto no estaba yo para muchas lerias y después ya tenía suficiente con las visitas y la trasna), estaba esperando por mi.

 

Me dieron el "uniforme" (una bata que si me descuidaba se veía mi zona no tan noble) y me hicieron andar durante horas. Y andé y andé, pasillo arriba, pasillo abajo. Parándome cada pocos pasitos, soplando "fu-fu-fu" (olé por aquellas clases preparto que tan bien me fueron) y haciendo "trampa" al sentarme un ratito en la cama que me acogería durante tantas horas a partir de ese momento.

Cada poco tiempo pasaba la comadrona y la gine. Aquello seguía a uno, y me dijeron que la epidural se pone cuando se llega a cinco, pero en mi caso la pondrían un poco antes. "Por que vas a querer epidural, verdad?", me preguntaron. Y mi respuesta: "Y ahora??? no me podeis servir un poquito?".

Después del mediodía y hacer los mil metros lisos por el pasillo a paso tortuga me dijeron que sobre las 4 me bajarían a quirófano. Vi el cielo abierto. No se porque, pero lo vi abierto. Y así fue. Que sobre las 4 vino el camillero, me pasaron de cama a camilla, me despedí de mis padres, me agarré a Pablo (como te escapes, te mato) y empezó una especie de excursión "yupiyá" por los pasillos del hospi y conociendo a la "crema de la crema" del lugar.

En primer lugar: ¡¡¡Nuria!!! la "nosequé" que me dijo las palabras mágicas: "mira, este será el primer lugar que verá tu hija al nacer".

 

(Es la primera vez que me autocensuro, pero es que la imagen que expresa mi cara es bastante patetica xD) 

Bien… reconozco que lo imaginaba algo frío, tenso, horrible, como la casa de los horrores. La sala de paritorios no es el lugar ideal para pasar una noche romántica, cierto, pero no sé si era el carácter del equipo tan "y eesooooooooo" o que estaba todo lleno de paquetitos, que yo pensaba que eran regalitos para mi, pero no, era el "vestuario" de aquellos que me iban a fuchicar. La verdad es que no me puso nerviosa el decorado, al revés, se veía todo tan nuevo, tan limpio, tan luminoso, que incluso me relajé.

Nuria me convirtió en la mujer de "matrix". Tubos, una via, un tubito que salia de no se donde y pasaba por mi hombro, el aparato de la tensión volviéndose loco cada cinco minutos (andaba algo escarallado el cacharrajo aquel), y luego suero a todo meter. Una marcha el suero… Mmmm… ¡ah si! las correas. Las malditas correas que me avisaban cada vez que venía una contracción y que yo esperaba ya con resignación. Hasta que llegaron las 6 de la tarde. En esa maravillosa hora, todo se hizo dia, los angelitos bajaron a deleitarme con sus maravillosos arpas, todos mis antepasados hicieron los coros y el mismisimo Papa Noel vino a besarme los pies. Bien… quizás no fue así, pero casi. Un anestesista, joder con el anestesista, que bien podía pertenecer al club de mis niños, después de su "hooooolaaaaaaaaaaaaa" (haciendo cositas con la manita), me incrustó por la espalda el invento más maravilloso que se hizo jamas: ¡¡¡la epidural!!! A partir de ahí todo desapareció, se me dio por temblar, me dio una rampa en la pierna derecha, me mordí la lengua… ¡tanto da! ¡Desapareció todo! Arriba la epidural. Viva ella. Mucho mejor que el móvil, el adsl o los bocadillos de jamón. El mejor invento de la vida. Tan bien me sentó, que se me dio por reir, por moverme, movia los deditos de los pies como si los acabara de descubrir y me reia de la maquina maldita "avisa-contracciones" que indicaba el 56% de la contracción (cuando a 30 yo ya me retorcía) y yo la miraba diciendole: "pita, guarra, pita, que no me duele".

Tan relajada me quedé, que incluso me quedé dormida. Creo que dormí una media hora. Pero me sentó muy bien. Me relajó todavía más y me cargó las pilas para pegar los empujones que tenía que pegar.

Aquello iba viento en popa, ya habia dilatado 8 y fui conociendo al equipo que me atendería. Me pillo el cambio de turno. Nuria y el resto ya se habían ido (adios a las 36 horas de curro continuado) y ahora tenía una rubia que no se como se llamaba un poco más seca, pero muy firme a la hora de darme las órdenes necesarias. Tuve la suerte que la misma comadrona que me habia atendido durante los ultimos meses de embarazo, estaba allí, al frente del cañón.

De repente, la rubia le dijo a Pablo que ya se veía la cabeza de la trasna y yo pensando que qué narices pasaba ahí abajo, que yo no lo podía ver. Cajoná… Dijo la rubia que venia en un segundo y al segundo apareció de nuevo con no se cuantas personas, una comitiva de personajes que se iban disfrazando con los pijamas típicos del quirófano. Mi comadrona guapísima y jovencísima, me guiñó un ojo y me cargó aún mas las pilas.

Juro que no me esperaba que fuese a nacer ya la trasna. De verdad. Pensaba que aun tardaría un poco, me dijeron que empujara, pero no me esperaba que fuese así de rápido. Una chica se subió a un taburete y yo pense:"Que hace?????" y al momento lo supe: tomó mi panza como si fuese una piscina y se tiró, tan larga era ella, encima para hacer presion hacia abajo. Y grité. Yo, que no quería ser como la loca aquella que pegaba berridos una hora antes como si le estuvieran matando, que me había jurado "comportarme", pegué un chillido que no se ni de donde salió. No fue dolor, no dolía nada (aaahhh, bendita epidural. ¿Lo habia dicho ya?), fue una impresión brutal. Como quien baja en el Dragon Khan. Un grito de estos "aaaaahhhhhhhhhhhh" y luego piensas: "ostras, ¿de donde salió eso?".

El caso es que tuve que empujar dos veces mas (ya sin grititos histéricos ;) ) y al último empujón, Pablo me incorporó, me doblé, me doblé y me doblé… y vi como un cuerpecito, se iba girando y saliendo de debajo de las sábanas que me habían puesto.

¡¡¡Buf!!! brutal. La sensación es impresionante. Brrrrr… no sé que pasó después. Pablo decía "que bonita que bonita que bonita", el equipo "enhorabuena", alguien dijo "que la coja la madre" y, de repente, me vi con una bolita de ojos muyyy abiertos, chupándose la mano, muy calentita y muy suave, como de terciopelo, creo que lloraba un poco, y creo que me la quitaron al poco rato para pesarla, medirla y hacerle pruebas. Estaba rendida, y es lo malo, que tanto esfuerzo, tanto cansancio, ahora no me deja recordar muy bien que pasó en esos momentos. Me la dieron al cabo de un rato, envuelta en toallas mientras terminaban de "destrozarme" con puntos, gasas y todo eso.

Pero me dio igual. Sé que algo no iba bien. Porque la trasna nació a las 21.15 horas y yo seguía allí, en quirófano, con las patitas a cada lado y sé que mi comadrona joven y guapa le explicaba algo a Pablo. Llamaron a un médico, que vino y estuvo ayudándola, el resto del equipo se fue poco a poco, pero yo tenía mi nena encima, haciendo muecas, mirándolo todo, el resto no me importaba nada. Es increíble como cambia una vida y unos intereses en cuestión de segundos. Sin la niña, lo más normal es que hubiera preguntado: "ehm… ¿qué me están haciendo ahí abajo?" pero nada, en ese momento no me importaba un carallo nada. Solo que la niña estuviera bien, que no pasara nada y poder verle la carita sin cansarme de ello.

Salí de quirófano dos horas después, como en una nube, con mi nena encima, todo era muy difuso, me dejaron en un pasillo para que pasaran mis "acompañantes" a verme. Pablo estaba todo nervioso, quería coger la enana y no le dejaban: "la madre, la madre, que sienta a la madre" y cuando dijeron "familiares de…" pueden pasar, allí aparecieron todos: mis padres, mi cuñada, su amiguito, mi vecina y su hijo (que son como de la familia), creo que tambien habían estado allí Susi y Roger, pero se habían ido… mmmm, no sé, no recuerdo muchas cosas con claridad. ¡¡¡Ah si!!! Que una chica que habia dado a luz minutos antes que yo, también estaba allí con su familia y nos "presentaron" en la distancia. Pero a la chica ni verla. Todo era como una nube.

 

La verdad es que, por lo menos en mi caso, se olvida todo. No había dormido en no sé cuanto tiempo (excepto esa media hora de quirófano), tenía agujetas, me dolía todo, pero con la trasna encima todo merecía la pena. Era increible poder sentir algo así de grande. Merece la pena una y mil veces. 

A partir de ahí nació una familia :) .

(Para Silvia, Ricard y Ferran ;) )

Trasna5 January, 2007
 
(diosssss, que cara pan tengo :S) 
 
El 24 de diciembre adelantamos el papa noel. Menos mal que lo hicimos así, porque a Pablo algo le decía que el 25 lo pasaríamos en el hospital.
 
 
 
Abrimos regalos, nos pusimos los gorritos, nos reimos unos y otros y comprobé que la trasna se movía raro. Muy raro.
 
Por la noche empezamos la cena: ¡¡¡langostinos!!! Tan rojos ellos, tan bonitos, allí esperando por mí. Pero antes de los bichos de mar, el embutido se me iba atragantando. Y recordaba las palabras de Almenara: "cuando sean las contracciones de parto…¡¡¡ya te daras cuenta!!!". Joooooder. Yo solo repetía: "Después de los langostinos, trasna, espera un poquito…".
 
Bien… Pablo se dedicó a pelar los bichos y dármelos como un bebé, porque no podía ni moverme.
 
No hubo polvorones, no hubo turrón. Ni cava. Ni nada. A lágrima viva, me quité el gorrito de marras, y como pude en coche hasta San Juan de Dios.
 
- ¿Que desean?
 
Y Pablo, que estaba mucho más animado que yo:
 
- Venimos a traer un niño al mundo!
 
Bien… ya les había quedado claro. Aunque mi cara de pocos amigos y…¡¡¡en una maternidad!!! Ya les tendría que haber evitado hacer la preguntita.
 
En fin… me cogieron más que rápido. Allí la misma rutina de siempre: una sábana de cintura para abajo, una patita aquí, otra patita allí y a por las correas.
 
Pero lo de las patitas era algo complicado. La niña se había tirado medio embarazo jugando con mi nervio ciático, y tenía la pierna derecha… "algo dolorida". Pero no hubo ningún problema: la gorda vieja enfermera con cara de vinagre, amargada por trabajar la nochebuena, se encargó de ponerla en su sitio. La levantó como un muñeco, que yo pensé: "ay…:S" y luegro grité: "ay!!!!!!!!!!!" y después de estar abierta "como una cebra" (Salo, dixit xD), se puso un guante y, sin lubricar ni nada… "rasssssssssssssssss", dedo para dentro y mi humor me salió a borbotones:
 
- Disculpa, mira… si vas a seguir maltratándome… mejor que venga otra, eh? ;) .
 
¡Justo! No he vuelto a verla más. No sé que fue de ella. Juro que yo no tuve nada que ver con su desaparición.
 
Me atendió otra chica, bastante menos rancia, que me dijo las palabras que más escuché durante la noche más larga de mi vida:
 
- Uyyyyyy, siiiiii…. estás de parto eh????? Pero es que solo has dilatado un cm…
 
¡¡¡un centímetro!!! Nunca odié tanto un número. Llegué a aborrecer las palabras ‘dilatar’, ‘uno’ y ‘puessss… sigues igual, eh?’.
 
Me mandaron a casa, con mucho ánimo y mucha paciencia. Mi humor estaba bajo mínimos, mis ánimos  se habían ido con papá noel y los temblores no me dejaban ni llorar.
 
En casa me tumbé, intenté dormir, di una vuelta, dos, tres… veinte… Y a las 3 de la mañana: vuelta a San Juan de Dios.
 
- Venimos otra vez porque… 
- Si si, pasen pasen.
 
Esta vez me atendió un chico. De lo más dulce, un cielo de rapaz, oyes. Y lo mismo de siempre: patita a un lado, patita al otro, sabana que no sirve de nada, correas y tensión.
 
Y sí, lo mismo de siempre:
 
- Puesssss, estás de parto, sí, pero es que solo tienes un cm. dilatado.
- Bien… UU”'’.
 
Y volví a acordarme de Almenara. Un tipo estaba hurgandome ahí pero como dijo ella en su día: "A esas alturas ya has perdido la vergüenza de todo". Y es verdad: había pasado por tantas manos y tantos ojos, y el dolor era tan tremendo, que no podía ni permitirme el lujo de ponerme colorada.
 
El me dio otro consejo:
 
- Sal fuera (toma ya, con este frio de narices a las 5 y media de la mañana, en plena montaña) y pasea. Camina todo lo que puedas, que así irás dilatando. Y en una hora o dos vuelves a ver si hemos conseguido algo.
 
Y así fue como Pablo y yo nos pusimos a merodear el alrededor del hospital, a esas horas de la madrugada, con un frio "do carallo". ¿Y yo?
 
Pues llorando, agachándome cada tres pasos, agarrándome a sus tobillos sin poder ni respirar. Y pensando que era tan inútil que sería la única humana incapaz de poder hacer algo que se había hecho durante milenios: ¡parir!
 
(Mañana más ;)
Fiestas, salidas..., Trasna1 January, 2007
 
La trasna decidió empezar a llorar 10 minutos antes de las doce. Y dado que ya me había "jodio" la nochebuena, no consentí que pasara lo mismo con la vieja-viejisima.
Así que me la cogí en brazos, le di a lamer una uva (le encaaantaaaa xDDDDD), y pudimos disfrutar de las campanadas.
Una entrada de año inolvidable. Buf… yo con fiebre, sin poder lucir modelito, incrustada en el sofá, pero feliz. Mas feliz que nadie. Allí todos brindaban, todos se besaban, todo el mundo se felicitaba el año… pero yo estaba en una nube en la que subí hace ya (HACE YA!!!!) una semana, y que no puedo bajar.
 
¡¡¡FELIZ AÑO A TODOS!!! 
 
PD: ¿alguien sabe el remedio para las agujetas de ingles, los puntos, lo que no son puntos, la fiebre, el dolor de pechos, el dolor de brazos y… LO PEOR DE TODO: las hormonas de la pubertad???????? (diosss, esto ultimo que mal lo llevo :…( )