Hemos llegado de Galicia y, como es natural, teníamos la nevera+despensa con telitas de araña colgando.

Así que allá que nos fuimos a quemar la Pass y sustituir los bichitos por otros más grandes y ya muertos.

Llevaba todos los tickets ahorro, descuentos y regalos y como iba entretenida, mirando lo que me regalaban por traer una trasna a este mundo, no me fijé en el tipo de jersey rojo, igualito al de pablo, que estaba mirando algo.

Me agarré a su brazo:

- A ver, cariño, entonces compramos estos pañales o los otros?
- Puessss… cuando tenga hijos te lo diré. Cielo.

O_O

No me puse roja. Solo un poquito violeta, mi cara ardía, el tio se descojonaba allí mismo. Pablo estuvo riéndose de mí el resto de la mañana. Hasta la trasna, creo, me miraba socarrona.

Después en caja pasaba él, todo feliz, con el carro hasta los topes y despidiéndose con la manita:

- Hasta luego… cielo ;) .

Y Pablo que no me defendía! Snif…